lunes, 13 de agosto de 2012

El Bohemio Pt. II

La máscara de indiferencia y misterio que había venía portando nuestro protagonista se diluyó en el agua que le golpeaba y un miedo indescriptible se apoderó de él. Sin perder un segundo corrió descontroladamebte y se abalanzó sobre el cuerpo para comprobar su estado.

Era una mujer morena y muy pálida, y aunque su piel estaba lejos de sentirse mínimamente cálida al tacto, una débil respiración aseguraba que la desconocida se aferraba aún a la vida. Calada hasta los huesos y medio cubierta de lodo como se encontraba podría haber pasado desapercibida de no haber sido por el relámpago que la trajo a la vista del Bohemio.

Un vistazo a la pantalla de su teléfono móvil confirmó que la ínfima cobertura de la zona se anulaba completamente con el menor rastro de lluvia. No digamos ya en presencia de una tormenta eléctrica. Si dejaba a la mujer allí y rergesaba para pedir ayuda bien podían encontrarse con un cadáver en su lugar. La decisión fue tomada en cuestión de décimas de segundo.

Con menos conocimientos de medicina que los que otorga el sentido común, recogió el cuerpo rezando porque no tuviese lesiones que pudiesen agravarse en el camino de regreso, y con paso firme y seguro giró sobre sí mismo para volver, maldiciendo al monte, que carecía del más básico refugio contra la lluvia.

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