sábado, 12 de abril de 2014

El mundo no está para historias

Ni para historias buenas ni para malas. Al mundo no le importa en lo más mínimo que algo sea justo o no. Que nos creamos merecer ser felices o no. Lo que hace el mundo es exprimirnos como a una naranja hasta que nos amargamos como el café. Ni nos hará favores, ni nos dará cuartel.