Las peligrosas son las aleaciones de mentira y verdad. Las insensibles a análisis vagos. Esas que tras un escrutinio pormenorizado, en el peor de los casos, sólo conlleva un nuevo reparto de mentiras y verdades que siguen ocultando la realidad.
Todo esto tiene sentido porque la mente humana suele interpolar y extrapolar datos. Con criterio o sin él. Es experta en encontrar patrones o en imaginarlos si no tiene toda la información. Es por tanto muy sensible lo que podríamos llamar enlaces cruzados, cuando dos datos sin conexión real entre ellos se ven conectados por la psique.
¿Y entonces qué? ¿Cómo distinguir racionalmente nada cuando uno mismo mangonea lo poco de lo que puede estar seguro?
No hay comentarios:
Publicar un comentario